Viaja. Afuera y adentro.

Me encanta viajar. Esto ya bien lo sabes. Lo que quizás no sepas es que cuando viajo pienso mucho en lo maravilloso que sería compartir algunas de estas experiencias con las personas que más amo. Así que, para compensar un poco esta nostalgia, y como despedida ahora que me alejaré nuevamente, lo hicimos en familia hace un par de semanas.

En familia reducida debo decir, porque fuimos solo mis padres, mi sobrina y yo. Lo suficiente como para disfrutar de nuestro tiempo junt@s, y al mismo tiempo sentirnos a veces desafiad@s por la juntanza (como dice una amiga), y algunas diferencias de puntos de vista o formas de hacer las cosas. En los viajes es donde realmente conocerte a ti mism@! Creo que es porque aquí es donde nos enfrentamos con muchas cosas nuevas a la vez. Y eso no es fácil para nosotros los seres humanos.

Lo que me encanta de entender el comportamiento humano es que ahora puedo separar a los seres de su comportamiento, incluido el mío. Entonces, cuando actúo de manera emocional o reacciono a un pensamiento, me hago consciente y puedo elegir ver lo que no me sirve en un momento dado.

No digo que sea perfecta o que no me sienta emocional, enojada, triste o frustrada. Me pasa! Muchas veces. Sin embargo, elijo no quedarme con estas emociones por mucho tiempo; son útiles como señales, y no como estados. Las reconozco y las dejo pasar.

Es por eso que animo a las personas a convertirse en expertas en sí mismas, para que puedan elegir disfrutar más de la vida! Ver lo mejor de las personas que te rodean y amarlas por lo que realmente son. Así como puedes ver lo mejor en ti, y amarte por lo que eres.

Espero que esto tenga sentido. Si no, charlemos 😉

Con cariño,

Caro

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